Actualizado al 1 de noviembre de 2026.

En unos veinte minutos, una operación criminal sacudió al mercado cripto. El 29 de octubre, atacantes sustrajeron aproximadamente US$6.300 millones de Binance, en un episodio que TRM Labs describió como el mayor robo de criptomonedas registrado hasta entonces. Los movimientos abarcaron diez redes y afectaron las billeteras conectadas a internet que la plataforma utiliza para sus operaciones habituales. Fuente: TRM Labs.

Cómo entraron

La primera explicación de Binance apuntó a la computadora comprometida de un ingeniero, que habría permitido acceder a sistemas internos y enviar retiros no autorizados. Sin embargo, la empresa informó después que encontró otros puntos de intrusión. La reconstrucción técnica sigue abierta y todavía está pendiente el informe definitivo del incidente. Fuente: Binance, 30 de octubre.

La respuesta: retiros suspendidos y fondos congelados

Binance suspendió temporalmente los retiros y coordinó acciones con autoridades, emisores de activos y empresas de análisis para seguir el dinero. Según la plataforma, se congelaron alrededor de US$3.000 millones. La distinción es clave: congelar impide mover los activos, pero no significa que ya hayan sido recuperados y restituidos.

La compañía también anunció que cubriría las pérdidas con recursos propios y su fondo de emergencia SAFU. Fuente: comunicado oficial.

A quién apunta la investigación

El 31 de octubre, el FBI atribuyó el ataque a TraderTraitor, un grupo vinculado con Corea del Norte. El organismo pidió bloquear operaciones asociadas con las direcciones identificadas para dificultar el lavado de los activos robados. Esta atribución corresponde a la investigación estadounidense. Fuente: FBI.

Qué pasa con los usuarios

El 1 de noviembre, Binance anunció la reapertura gradual de los retiros y afirmó haber repuesto aproximadamente el 95% del monto afectado. Reponer activos con fondos de la empresa y recuperar lo sustraído son procesos distintos. La plataforma reiteró que asumiría el impacto financiero del robo. Fuente: actualización de Binance.

El episodio vuelve a poner sobre la mesa una cuestión central para el derecho y la tecnología: qué garantías tienen los usuarios cuando confían sus activos a una plataforma. La respuesta exige examinar la seguridad, la información que reciben los clientes y el acceso efectivo a sus fondos. Mientras continúa la investigación, las promesas de cobertura deberán acompañarse de resultados verificables.

Autor: Hugo F. Pérez Carretta
Abg. especialista en Derecho de las Nuevas Tecnologías e Internet.